El berrinche, por fín, se nos pasó
y los pulmones agotados de tanto grito
ya no sirven para correr.
La rabía un día se nos acabó
y las causas mágicamente desaparecieron
como si solo hubiese sido cosa de sonreir.
En el fondo, sabemos que es mentira,
que hemos optado por las versiones oficiales,
las versiones publicitarias de Realidad Corp.
donde todo es mármol, luz y estilo,
el poder es el objetivo, el dinero el medio
y nosotros el mundo.
Las nuevas tendencias comienzan a fruncirte el ceño
mientras olvidamos los mohicanos y bototos de años tempranos.
pero poca culpa parece hasta tus de ayer héroes lo han hecho.
Los ateos andan encomendándose,
los anarquistas gerenciando proyectos millonarios,
los rockeros cambiaron las consignas por slogans.
Tanto grito,
tanta discusión,
tanto riff...
No sé si prefiero olvidar el pasado
o el hecho de haberlo abandonado.
Despues sigo, debo ir al banco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario